Querida amiga

Me desperté esta mañana y no quise perder ni un minuto, sentí la profunda necesidad de dedicarte unas palabras, las cuales espero reflejen el inmenso cariño y gratitud que siento por ti.

La vida, ese soplo de momentos, de vivencias, de encuentros, de risas, llantos, paseos, lecturas, miradas, de estar simplemente. Queremos aferrarnos a ella, con todas nuestras fuerzas; es como abrazar un árbol y fundirnos con él.

El tiempo, ese valor intangible que siempre juega en nuestra contra y que muchas veces no valoramos. Es lo único que no recuperamos, el tiempo.

Y es cuando me paro y detengo unos minutos frente a mi ventana, observo el amanecer, el día asoma poco a poco. Asoman con él los recuerdos contigo querida Biliana.

Gracias de verdad inmensamente gracias por estar en mi vida y hacerla más rica en valores, sentimientos verdaderos, conocimiento y entendimiento.

Antes de conocerte personalmente ya sabía que llegaríamos a entablar una amistad profunda. No me equivoqué. Ha sido un regalo maravilloso poder compartir tiempo y presencia contigo. Aquellos días inolvidables en Sofía, están grabados en mi corazón. Tengo la imagen en tu balcón, frente a esa naturaleza que rodea tu casa, contemplando tantos árboles frondosos, de verdes distintos, dándonos el oxígeno en todo sentido. Ese instante ya es único y permanecerá dentro de mí siempre.

Por eso hoy te escribo en verde, color de la esperanza, color de los árboles que tienes muy cerca de tí.

Tu apariencia frágil, delgada y pequeña; con esa voz tan dulce y suave; contrasta querida amiga con la fortaleza y la valentía que tienes. Eres GRANDE!!!!!

Es un honor ser tu amiga, haberte conocido y descubrir el hermoso ser humano que eres. Eres luz querida Biliana, eres inspiración , bondad y elegancia.

Vamos a pedir tiempo a la vida, para compartir nuevos momentos juntas. Deseo que podamos pasear juntas alrededor de ese parque hermoso que tienes delante de casa.

Con todo cariño,

Jeannette

Cunit, 06/03/2025